postcuarentena

Llegamos a la última etapa de cuarentena. Se alargue algo más o no, es tiempo de empezar a prepararnos para la postcuarentena.

Primero, no será total, será gradual e iremos pudiendo retomar actividades de a poco y en áreas específicas. 

Seguramente nos iremos lentamente acostumbrando hasta llegar a lo que se denomina sensación higiénica progresiva, etapa previa a la seguridad higiénica, algo que se conseguirá con la minimización máxima de contagios, sistemas de atención que preserven la vida o la vacuna. 

Para ello faltan meses, y ese período es donde se jugará el escenario de la post cuarentena. Particularmente me interesa trazar algunas ideas, escenarios prospectivos e hipótesis sobre esta fase de la pandemia en nuestro país.

En esta próxima etapa, saldremos de la burbuja del ambiente seguro al mundo abierto, sus riesgos, intercambios personales y objetos potencialmente contaminantes. Esta cuarentena puede ser molesta o angustiosa para algunas personas, relajada y familiar para otras, pero todas están seguras. Se saben a salvo de la peste en un ambiente que les es seguro, controlable, donde los que están no han mostrado síntomas y por lo tanto es cada vez un ambiente más y más seguro.

Cuando debamos salir, este control se rompe de manera dramática. Podemos buscar la forma de re-estructurar ambientes seguros en nuestros ámbitos de tránsito y trabajo, pero no es como la casa de la cuarentena. 

Algo de amparo y seguridad se romperá y con ello nos veremos expuestos luego de varias semanas y con escenas dramáticas de Europa grabadas en nuestras retinas a intercambios con el mundo. Números, estadísticas y fotos de las que nos sentimos a salvo por la distancia y se nos volverán las amenazantes imágenes que nos cercarán en los próximos días, tanto por el aumento de casos, como por lo que se llama estrés post-traumático. Algo de lo que escucharemos hablar más en los próximos tiempos. 

Áreas

Hay cuatro áreas que pueden ser las que más se sientan en esta primera etapa: Incertidumbre, Distancia Social, Nuevos aprendizajes de la experiencia de cuarentena y Economía. 

1. Incertidumbre: nada nos molesta más que la incertidumbre, peor cuando lo que no se puede avizorar ni siquiera se puede ver. Nos molesta y nos genera una tensión significativa. La condición de estas patologías virales hacen efectivamente que la ansiedad se eleve de manera sustantiva.  Se genera a nivel social un incremento de la misma, con los miedos que ello conlleva. Es algo normal. Sin embargo, en este caso puede generar conflictos y serios conflictos. Prejuicios, exclusión, mitos médicos y fake news pueden generar enfrentamientos entre vecinos, desconocidos en la calle (recuerde los edificios con pegatinas contra los trabajadores de la salud) e incluso con algunas capas sociales sobretodo minoritarias.  Estos miedos pueden devenir en fobias y obsesiones en el campo psicopatológico. Es el primer ingrediente al problema. 

2. Distancia social: Desde un in crescendo vamos de estos cuidados normales hacia los miedos u ocasionalmente fobias y obsesiones, mientras se vayan retomando progresivamente las actividades rutinarias.

La distancia social al argentino lo complica enormemente, pues la proxemia argentina es muy corta. ¿Qué significa esto? La proxemia es un concepto que define la distancia física y psicológica interpersonal que cada persona o cultura puede tener. Argentina, la proxemia es corta, aquí todos nos abrazamos, hablamos a corta distancia, nos saludamos con besos, hombres y mujeres, nos tocamos al hablar, etc. Hay países donde con la cuarta parte de nuestras expresiones físicas ya nos hubiesen mirado mal o dado parate en seco. Eso vuelve al tema complicado pues vivimos como una descortesía social la distancia, el saludo a distancia. Nos sentimos ofendiendo al otro. 

Cuando miramos una película de los EEUU, podremos observar cómo al entrar a una reunión el recién llegado de lejos dice “¡Hi!” y levanta la mano, y luego lo comparamos con los besos y abrazos a todos de nuestras fiestas, imaginen ¿quién tiene más ventaja cultural para el saludo seguro?

Entre el temor, cuidados, esquemas de relación social, se generará una incertidumbre que nos complicará los primeros días y que dependiendo de cómo nos vaya saliendo se tranquilizará o no. Habrá los que se nos acerquen más de lo que queremos aún siendo conocidos, los que se ofenderán, los desconocidos que se nos acerquen. ¿Se imagina con Trapitos o Los que piden en esquinas? Hay franjas sociales y de edad que marcarán diferencias y esas diferencias generarán conflictos, malestar y miedos.

3. Nuevos aprendizajes surgidos de la cuarentena: son las herramientas que empezamos a usar durante este período para encontrarnos con nosotros y nuestros vínculos más cercanos, particularmente con nuestra soledad e interioridad. 

Estos aprendizajes pueden ser calibradores de muchas tensiones, pues implican mayor calibración interna y menos violencia interpersonal. Estas tragedias, dejan huellas también de solidaridad, cuidado al otro y autocontrol. Junto a ello, egoísmos y maldad también, pero el recurso positivo de nuestros medios sociales se verá afectado. Esperemos que estas experiencias positivas sean las que dominen los escenarios próximos.

4. Economía: Si ni ellos, los especialistas del campo económico, tienen idea de qué pasará ni qué oportunidades junto a todas las amenazas puedan surgir… ¿qué opinaré como psicólogo especializado en psicología de la sociedad?

Lo cierto es que esto nos golpeará. Habrá los que ganen, los que pierdan pero puedan aguantar y están los vulnerables de siempre que se verán más expuestos y que necesitarán de nuestra atención. Solidaridad, entender y proteger son elementos que harán que este tiempo pase mejor y muestre un temple nacional que no nos encuentre levantando banderas por las Malvinas, cuyos jóvenes murieron por un ideal relacionado a la Patria o por los Derechos Humanos y luego seamos indiferentes a ellos, los que más sufrirán. 

Argentina tiene un reto. Por ahora lo va manejando bien, pero todavía cuenta el autocuidado. Veremos si ese autocuidado se convierte en cuidado, respeto y protección al otro. Un gran desafío a una sociedad adolescente e individualista al punto del egoísmo. 

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